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LOS ROMANOS Y EL ARTE DE LA PINTURA
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En el campo de la escultura, los romanos no pretendían rivalizar con los
griegos, las innumerable copias que hicieron de las obras maestras
helénicas así lo atestiguan. En cambio, consideraban que aunque la
pintura de caballete griega era la única digna de admiración, la
pintura romana, "había logrado un alto grado de perfección". A pesar de este esfuerzo por reivindicar un origen antiguo para la pintura romana, es evidente que los romanos pretendían coleccionar las obras griegas recuperadas en el transcurso de la conquista del mundo helénico. En época de Augusto, Agripa fue el primero que combatió la moda de coleccionar cuadros de caballete en las residencias de los más ricos coleccionistas. Según él, dichas obras debían pertenecer al dominio público, tal como lo hizo Augusto colocando los cuadros en el lugar mas frecuentado del forum. Sabemos por Plinio, que los géneros pictóricos fueron numerosos: pinturas de paisajes inventadas por Studius en época de Augusto, pinturas de temas populares de Piraecus, pinturas de decorados arquitectónicos como las de Separion, pinturas de miniaturas, de grylloi o personajes deformes y enanos, etc.
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Conocemos el nombre de algunos pintores como Fabullus, el pintor de Nerón en la Domus Aurea, que pintaba con toga para dar testimonio de la dignidad de su arte. En una casa romana, los diferentes temas se escogían en función de la cultura del propietario, sus gustos, la moda y el repertorio del taller seleccionado. Se puede constatar con frecuencia una armonía entre los temas y la función de la pieza que decoran. Al igual que en lo que se refiere a estatuas, nos dice Cicerón, no se ponen musas en un gimnasio, se escogerán para el dormitorio los amores de Marte y Venus, una escena de banquete para el comedor y juegos atléticos para los muros de la palestra. En la misma pieza se asocian temas que se corresponden, tienen la misma significación o se complementan. En los decorados mitológicos se entrevén precisamente dichos programas, en ellos, los amores de los dioses o de las hazañas heroicas entran en composición sabiamente organizadas para dar un "mensaje" simbólico relacionado con el destino o la libertad. En ciertas casas pompeyanas se han encontrado correspondencias entre una pieza y otra con respecto al atrium, con ejes y puntos de vista privilegiados que permitan ver a la vez dos pinturas, cuyo sentido se enriquece con la contemplación simultanea.
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| En su historia Natural (XXXV, 118), Plinio
el viejo, hablando de los pintores de la antigua Roma, dice esta celebre
frase: "el pintor era el bien común del universo". A sus ojos de critico
de arte, más bien conservador, solo lograban la gloria los artistas que
ejecutaban pinturas en caballete para decorar templos o edificios públicos
de la ciudad. La idea que los particulares pintaran los muros interiores
de sus casas, le parecía una moda reprobable.
Hoy en día, la destrucción total de las obras de caballete ha llevado a la paradoja de conocer la obra de los pintores romanos solo a través de la pintura mural.
Al no poder comprar cuadros de los pintores griegos celebres, fueron los particulares los que hicieron de sus residencias verdaderas pinacotecas con la copia de estos originales.
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LOS ESTILOS DE LA PINTURA ROMANA |
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Primer estilo o estilo estructural (200 .C.- 80 a.e.c.) No aparece ninguna figura y al pintura se limita a imitar la apariencia de los muros. La pared se divide en tres zonas superpuestas. Un plinto alto, una imitación de bloques rectangulares o cuadrados de un muro, frecuentemente de mármol y, finalmente, molduras coronando el conjunto que, algunas veces, terminan en una cornisa de estuco. Ejemplo característico. "Casa del Fauno" (Pompeya). Segundo estilo o estilo arquitectural (80 a.e.c.- Finales del S I a.e.c.) Su objeto es dar ilusión de un decorado arquitectónico destacado de la pared gracias ala importancia del plinto que se transforma en un verdadero zócalo. Recurriendo a columnas ficticias se crean planos sucesivos y dan profundidad. Hay una gran frecuencia de objetos ópticos, como puertas o ventanas, que se abren sobre un mundo fantástico. En el interior de estas composiciones arquitectónicas aparecen cuadros, (paisajes, figuras humanas, animales). Ejemplo: "Los paisajes de la Odisea" (Museo Vaticano, Roma).
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Tercer estilo o estilo ornamental (hacia 15 a.e.c.- 62) Rechazo de toda ilusión, aparición de un "estilo candelabro", en donde el candelabro hace las veces de columnas para dividir las paredes del fondo plano, sin profundidad. Los paneles con figuras quedaban en el centro y aislados; el color se sacrifica en favor del dibujo. Ejemplo: "Casa de Lucrecius Fronto" (Pompeya). Cuarto estilo o estilo fantástico (63-90) Hay un retorno a la ilusión, búsqueda de efectos de atmósfera por medios semejantes a los impresionistas. Influencia del teatro, los personajes (héroes o dioses) semejan actores en un escenario ficticio. El color se coloca mediante breves y rápidas pinceladas con predominio del negro, el oro y el rojo. Ejemplo: "Casa de los Vetii" (Pompeya) y Domus Aurea (Roma)
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Después del cuarto estilo, los pintores se limitaron a
retomar los modelos elaborados durante el siglo I en Roma y en Pompeya.
En Ostia, por ejemplo, durante el siglo II, se encuentran ejemplos de composiciones mitológicas tradicionales y de arquitectura de efecto óptico. El siglo III retoma motivos más lineales que tienden a una cierta parquedad. Los fondos son blancos y las figuras parecen flotar en el interior de los paneles. Durante el siglo IV una nueva reacción contra las formas abstractas provoca la reaparición de formas decorativas mas realistas. En todas estas épocas, la correlación entre pintura italiana y de las provincia es sorprendente. Estas analogías se explican por la existencia de equipos de pintores itinerantes y la circulación de cuadernos de modelos.
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TECNICAS Y COLORES
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La realización de una pintura se realiza en varias etapas: 1. Capa interna: mortero de base realizado con cal, arena, arcilla, mezclados con tejoleta y , a veces, con restos de caña y paja. 2. Capa de transición : con los mismos materiales pero mas finamente triturados y con un porcentaje de cal más importante y adicción de polvo de mármol. 3. Capa de preparación: arena fina, polvo de mármol, polvo de toba calcárea. Como esta capa debe de recibir la pintura, debe estar pulida. 4. Trazado preparatorio con regla y compás para la trama general y los motivos geométricos, trazado a mano alzada de los decorados libres y las figuras. Croquis en ocre, incisiones con estilete en el revoque aún fresco.
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Diversas técnicas sirven para la aplicación de pintura: a fresco, es decir, realizada sobre el revoque aún fresco; a fresco secco, es decir, ejecutada sobre un revoque casi seco; a secco, mucho menos frecuente. Puede encontrase también una técnica mixta que emplee los dos procesos. Con frecuencia al pintor de imágenes, el pictor imaginarius, realiza el cuadro original sobre una nueva capa de revoque fresco.
Colores mas frecuentes: Amarillo: tierra ocre a base de óxidos de hierro. Rojo: ocre, sulfuro de mercurio, púrpura extraído de una concha. Verde: tierras verdes, arcillosas, con celadonita, o cloritos o minerales glaucóniticos. Otro tinte se obtenía con la acción de los vapores de vinagre sobre laminas de cobre. Blanco: Carbonato cálcico. Negro: marfil, huesos calcinados; maderas calcinadas (especialmente sarmiento de niña); negro de humo; hollín. Azul: azul de Egipto (originariamente proveniente de Alejandría por el puerto de Puzzuoli), compuesto de un doble silicato de cobre y calcio. La pasta modelada en forma de bolas y calcinada en una vasija de barro. El azul de Egipto también se utilizaba para reforzar el color pálido.
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Museo de prehistória i de les cultures de Valencia. Exposición "La juventud de la belleza" . |