NOTICIAS OCTUBRE
El director general de Patrimonio
Cultural Valenciano, Manuel Muñoz, presentó hoy el proyecto de restauración de
las termas de L'Alcora. Este yacimiento se vio afectado por las obras de la
carretera entre Sant Joan de Moró y l'Alcora, lo que motivó, tras la pertinente
excavación del sector sobre el que se iba a construir el vial, que la Diputación
de Castellón modificara el trazado para salvaguardar La Villa. El coste
económico de tal modificación fue asumido por el ayuntamiento de la localidad,
según fuentes de la Generalitat.
La propuesta presentada por el Ayuntamiento de L'Alcora y aceptada por la
Conselleria de Cultura consiste en una memoria valorada para la restauración de
los restos cuyas actuaciones consistirían en la adecuación de entorno, la
consolidación de las estructuras y recubrimientos, y un sistema de drenajes. El
importe asciende a 119.872,39 euros, que será cofinanciado entre la Dirección
General de Patrimonio Cultural Valenciano y el Ayuntamiento de L'Alcora.
Las primeras referencias sobre la existencia de restos romanos en la Partida de
Santa datan del siglo XIX. En diversos estudios eruditos se citan una serie de
lápidas romanas encontradas en el término municipal de Alcora.
Posteriormente, las publicaciones de síntesis sobre época romana en la provincia
de Castellón hacen referencia a este yacimiento, indicando su proximidad al
Camino Dels Bandejats, camino de origen pre-romano que comunicaba la Via Augusta
con las tierras del interior.
A juzgar por la dispersión superficial de materiales arqueológicos, el
asentamiento romano ocuparía una gran extensión y estaría dedicado a la
explotación agrícola del entorno del entorno y al control y administración del
territorio.
Los datos de los que se dispone sugieren que no se trataría de una simple Villa
rural, sino de una población de cierta entidad. El hallazgo, tras las
excavaciones realizadas, de unas termas cuya planta se conserva completa y un
fragmento de mosaico pone de relieve la importancia del enclave, según dichas
fuentes.
Descubren en
Rótova una villa romana de la época imperial que data del Siglo I d C
Un equipo de arqueólogos de la Diputación
de Valencia han descubierto los restos de una villa romana de la época imperial
en la periferia del casco urbano de Rótova, cuya antigüedad se remonta a la
segunda mitad del siglo I después de Cristo.
EFE 11/10/06
http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=3307&pIdSeccion=307&pIdNoticia=237703&rand=1160562600807
Dentro de los materiales recuperados en la excavación, ha sido hallada cerámica
del tipo "terra sigillata hispánica" que documenta una instalación de época
imperial posiblemente iniciada en la segunda mitad del siglo I d.C., con una
perduración que todavía nos es desconocida, según explicó el director de la
excavación, Francisco Cisneros.
Cisneros señaló que "las labores de desmonte de terrenos realizadas para la
construcción de una autovía y para la edificación de una nave industrial
pusieron al descubierto las estructuras de una villa romana, en la periferia del
casco urbano de Rótova".
A juicio de este arqueólogo, "el emplazamiento posee un encanto especial al
estar situado en el bello paraje recorrido por el río Vernissa, afluente del
Serpis".
"En las proximidades se halla el Monasterio de San Jeroni. A un centenar de
metros de su emplazamiento discurría el Camino Real, antigua vía romana que
enlazaba la antigua ciudad de Dianium (Dénia) con Saetabi (Xátiva) y se
desplazaba hacia el oeste buscando enlazar con la vía Augusta, una de las
calzadas principales del Imperio Romano que, desde Roma, bordeando el litoral
mediterráneo, se adentraba en Hispania para terminar en Cádiz", explicó.
"A partir del territorio valenciano- prosiguió el arqueólogo- continuaba su
trayectoria hacia el corredor de Montesa y la Font de la Figuera para adentrarse
en los Llanos de Albacete".
Francisco Cisneros recordó que "las villas romanas eran fundamentalmente núcleos
de explotación agraria que, además, incorporaban instalaciones de tipo
industrial (pars fructuaria).
Muchas de ellas contaban con lagar para la producción de vino y almazara para la
elaboración de aceite".
"Responden a un modelo productivo importado de la Península Itálica basado en el
empleo de mano de obra esclava", señaló el experto.
"Las de categoría principal contaban con habitaciones dedicadas a residencia del
propietario (pars urbana) e incluso con termas propias; poseían, además, alfares
donde elaboraban ánforas destinadas al transporte de líquidos y producían
excedentes comercializables proyectados hacia los puertos a través de las vías
romanas", constató el arqueólogo.
Las halladas en territorio valenciano pertenecen a la época imperial creándose a
partir del siglo I d.C.
En la actualidad, auspiciada por el S.E.A.V. de la Diputación de Valencia, se
hallan en proceso de excavación dos de los habitáculos de la Villa de Rótova,
adosados al muro que delimita la fachada principal aunque disponen de sendas
puertas abiertas a un patio interior.
Los departamentos excavados se delimitaban por muros cuya parte interior era de
piedra y la superior se culminaba con tapia realizada con tierra apisonada.
El hueco encima de puertas y ventanas se cerraba por medio de adobes.
Las techumbres estaban constituidas por tegulae (plataformas planas) sobre las
que se superponían imbrices (tejas comunes todavía utilizadas en la actualidad).
Estas estancias pudieron formar parte de la residencia del dominus o
propietario.
Descubren en Dénia
un horno que usaron los romanos para la fabricación de cal
06/10/06
http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/20061006/marina/descubren-denia-horno-usaron_20061006.html
Si pensaban que el Montgó estaba castigado por las casas que le suben por las
faldas y la agresión permanente de la contaminación actual, todavía no lo saben
todo.
Unas excavaciones arqueológicas en el Camí dels Lladres (ironías de la vida que
se haya acabado bautizando así la zona) han descubierto un horno para fabricar
cal datado en el siglo VI y que, según las investigaciones del departamento de
Arqueología municipal, ya se usó para construir las primeras viviendas de la
antigua Dianium.
El arqueólogo, Josep Antoni Gisbert, explicó que para su puesta en marcha los
romanos se nutrían de leña del Montgó y también extraían del macizo las piedras
calcáreas que, una vez fundidas, se convertían en cal, el elemento principal de
la mampostería, el equivalente a nuestro hormigón y base de lo que se edificaba
en la época.
El hallazgo certifica que el urbanismo ya era una actividad económica en
aquellos años y que el “ritmo de la construcción era bueno”, conviene Gisbert.
En su opinión, esta industria completaría a la de extracción de piedra tosca,
que gozó de buena acogida sobre todo para la construcción de molinos. El
arqueólogo también incide en que estos descubrimientos ayudan a imaginar que el
Montgó ya sufría el impacto ambiental negativo de la mano del hombre “incluso en
la época romana”, y se desmitifica que la montaña tuviera una frondosidad
arbórea impresionante.
El horno de cal es un hallazgo importante. No en vano, junto a otro similar que
se descubrió en Rótova, constituyen los dos únicos ejemplares documentados en
toda la Comunitat.
Además su estado de conservación es envidiable. Conserva el pozo cilíndrico
donde se colocaba la leña para fundir la cal y en cuya base se descubrieron unas
cerámicas que ilustraron sobre la época en la que se usaba.
También se puede observar perfectamente el arco que lo comunica con la cámara de
combustión.
La prospección, dirigida por Emili Moscardó y en la que colaboran 10 peones,
tuvo unos inicios fortuitos, pues las primeras catas realizadas en la zona
dieron resultados negativos.
Fuera del fortín
No obstante, su cercanía a los exteriores de la muralla islámica del antiguo
fortín que englobó a Dénia empujó a que se siguiera trabajando con el objetivo
de crear una especie de paseo arqueológico.
Así se descubrió un arrabal que, según Gisbert, estuvo habitado hasta mediados
del siglo XI. Pero el grueso de los hallazgos más vetustos se concentra en la
parcela que ocupó hasta hace poco una casita que fue derribada para edificar una
urbanización.
Primero fue un horno de cocer cerámica, un vestigio más habitual y ahora el de
fundir cal, algo “rarísimo”, para el arqueólogo y que se remonta a 400 años
antes de instalarse la ciudad islámica..
Esta peculiaridad ha empujado al Ayuntamiento de Dénia a iniciar las
negociaciones con la promotora que edificará en la zona para buscar una fórmula
que permita conservar el horno.
Conservación
Según apuntó Gisbert, la empresa, Long Dénia, parece que ve con buenos ojos que
el horno se quede en un sótano de la promoción inmobiliaria al que se pueda
acceder desde una puerta que tendría salida directa a un vial.
Así, todos los visitantes o estudiosos podrán disfrutar con una construcción de
la época romana tardía, que apenas ha variado en sus 1.500 años de historia.
Al respecto, Gisbert aseguró que la única diferencia del arco, cámara de
combustible y túnel con el original sería unos muros que envolvían al horno,
puesto que estas instalaciones no tienen bóveda permanente. El técnico explicó
que sólo se habilitaba un techo de forma temporal, para mantener el calor de las
brasas.
El arqueólogo reseñó que hasta ahora el horno más antiguo que se ha descubierto
en la comarca está en Vall de Alcalá y data del siglo XII.
Pobla de Vallbona
protege un canal romano del siglo II a. C. que estaba incluido en un PAI
01/10/06
http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=3297&pIdSeccion=12&pIdNoticia=234977&rand=1159674379390
Levante-EMV, Pobla de Vallbona
El Ayuntamiento de la Pobla de Vallbona protegerá el acueducto romano del siglo
II a.C. que discurre por la zona este del término municipal y que está incluido
en el programa de actuación integrada (PAI) que prevé la construcción de 645
viviendas y una zona terciaria dedicada al sector comercial, según informaron
ayer a Efe fuentes municipales en un comunicad. Este antiguo canal se construyó
en el año -160 y tenía una longitud total de 58 kilómetros que servían para
comunicar los municipios de Pedralba con el de Sagunt.
El objetivo original del canal era abastecer de agua estas zonas durante el
verano. El concejal de Urbanismo de la localidad del Camp de Túria, José Ramón
García Ferrer, explicó que esta iniciativa «supone la protección y
rehabilitación de un lugar emblemático para todos los ciudadanos de la Pobla».
García Ferrer también aseguró que el equipo de Gobierno municipal «ha demostrado
con ejemplos la voluntad de preservar y conservar el legado histórico y
artístico que hemos heredado de nuestros antepasados».
Unos restos visitables
El proyecto municipal consiste en combinar el crecimiento urbanístico y
demográfico de la zona este del término de la Pobla -en el límite con L'Eliana-
con la defensa del patrimonio arqueológico, señaló García Ferrer. El
ayuntamiento ha aprobado la conexión de los colectores de esta zona con la
depuradora. Está prevista la construcción de 645 viviendas, junto a una zona
terciaria que se destinará a la instalación de comercios. El Ayuntamiento de la
Pobla tiene entre sus proyectos acotar la zona donde están situados los restos
del canal romano para que en un futuro se puedan visitar en una ruta.