* COMUNIDAD VALENCIANA *
JUNIO
Las 50 valiosas monedas halladas avalan la importancia de la villa romana de l'Ènova.
04/06/07 http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=3552&pIdSeccion=12&pIdNoticia=306431 Los hallazgos revelan que formó parte de los circuitos de suministro monetario del Imperio patrimonio . Teresa Albendín, Alzira Hasta 55 monedas se recuperaron en las excavaciones llevadas a cabo en el yacimiento romano de l'Ènova. Un número de piezas relativamente elevado y que constata la importancia que tuvo la villa, confirmada también por las características generales de su estructura. Éstas son algunas de las conclusiones que recoge el libro La villa de Cornelius , editado por el Adif, y resultado de la excavación efectuada tras descubrirse el yacimiento cuando se realizaban las obras de la plataforma del AVE. La publicación dedica un apartado, elaborado por Nuria Lledó y Antonio Sáez, a los hallazgos monetarios. Las piezas recuperadas dan a los investigadores datos para conocer la evolución del uso monetario en el yacimiento durante sus seis siglos de ocupación. El estudio numismático se ha basado en la fecha de acuñación de las monedas. Los investigadores concluyen que las monedas recuperadas permiten conocer que la villa estuvo inserta durante su ocupación en los circuitos de abastecimiento monetario del Imperio, ya que reflejan en todo momento el desarrollo de la política monetaria de Roma en general y de la Tarraconense mediterránea en particular. Aunque los hallazgos no dan idea del aprovisionamiento real en la villa, sí documentan la estabilidad por la que atravesó, así como otras características que permiten conocer su evolución. Según los investigadores, la villa participó durante todo el periodo imperial de las corrientes comerciales del área tarraconense mediterránea y también destacan su integración en los circuitos monetarios romano-imperiales. La publicación revela que los hallazgos monetarios señalan como inicio de su ocupación el último tercio del s. I, lo que estaría en consonancia con el resto de testimonios arqueológicos. Ello viene determinado por las piezas más antiguas del conjunto de descubrimientos, las monedas julio-claudias y flavias. Son las monedas flavias las que presentan ya índices normales para su periodo de emisión que, con la presencia de piezas julio-claudias en un pequeño número, situarían la ocupación de la villa a finales del s.I. Según recoge el libro, los habitantes de la villa disfrutarían de un uso monetario importante desde su ocupación hasta, al menos, el siglo IV. Los expertos deducen este extremo de diferentes indicios. Por un lado, el volumen de los hallazgos, 55 piezas, un número alto para tratarse de un sólo yacimiento, lo que refleja la relevancia de la villa. El conjunto de los hallazgos es también testimonio del arraigo del uso monetario en el área rural de la tarraconense mediterránea. El estudio de las monedas permite constatar un claro retroceso de la villa durante la segunda mitad del siglo IV: no quedó abandonada, pero su actividad se debilitó significativamente. Aunque los hallazgos monetarios posteriores al siglo IV son casi inexistentes, los investigadores consideran que la villa continuó usando moneda durante el resto de su ocupación, hasta el siglo VI. Hallazgos más destacados Los investigadores destacan tres hallazgos de especial interés. Uno de ellos es una pieza de un sestercio de Nerón. La moneda posee un interés fundamentalmente tipológico, al tratarse de un ejemplar muy bien conservado y poseer un tipo de reverso de gran belleza. Hay otra pieza que es un Ae4 del siglo IV, una pieza reacuñada sobre un ejemplar anterior, posiblemente una emisión de la familia de Constantinopla. Finalmente, los investigadores valoran un ejemplar bracteado medieval. Es una moneda de gran rareza entre los hallazgos de la península ibérica. Se trata de una moneda de ar de muy pequeño módulo, con un peso también muy reducido, cuya principal característica es que ésta está acuñada únicamente por una de las caras. La moneda posee una cronología medieval, tal vez del siglo XII, tratándose de una emisión de tipología religiosa propia del momento y procedente del área centroeuropea.
Hallan en Requena un complejo de villas romanas del siglo II
02/06/07 http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=3550&pIdSeccion=12&pIdNoticia=305976 Forman parte de una gran explotación dedicada a la agricultura villa rústica. Vista general de parte de la excavación con una de las balsas en primer plano. José Ferrer/Íñigo Roy, Requena Las catas que se están realizando en la zona que ocupará el nuevo centro comercial proyectado a las afueras Requena han sacado a la luz los restos de un enorme complejo agrícola romano del siglo II. El grupo de arqueólogos que desde hace unas semanas está trabajando en esta zona -situada junto al camino del Batán y la carretera que une el municipio con Chera- ya ha localizado varias estructuras atribuidas a una gran villa romana dedicada a la explotación agrícola. Aunque los restos se encuentran muy deteriorados y su recuperación es prácticamente imposible, según reconocieron los expertos, el equipo ha delimitado dos grandes zonas de excavación en las que han sacado a la luz dos grandes balsas para el almacenamiento de agua, varios hornos para cocción, un pozo de más de seis metros de profundizan y silos para conservar el grano. Junto con estos restos, las catas también han permitido delimitar la cimentación y la planta de la zona residencial de la villa -reservada a las estancias de los propietarios- y otra zona anexa empleada como almacén de las grandes vasijas (dolias) utilizadas por los romanos para almacenar y conservar productos como aceite y vino. Entre los hallazgos cabe destacar dos grandes balsas de forma rectangular, muy bien acabadas, con muros de cemento y en muy buen estado de conservación. Los responsables de estos trabajos previos a la ocupación del terreno para construir el nuevo centro comercial tienen previsto acabar el estudio de las estructuras antes de un mes. Para ello, y antes de abandonar el yacimiento, se realizará una ortofoto de toda la zona excavada para obtener una imagen global del yacimiento que, según explicaron los expertos, «nos permita interpretar mejor los restos y nos ayude a entender la configuración de este gran complejo rural romano» .