Historia

El territorio valenciano estaban poblado por tribus iberas. VALENTIA fue una de las primeras ciudades hispanas de nueva planta que Roma fundó en la península. Los restos arqueológicos más antiguos de la Ciudad de Valencia se hallaron en la zona de las calles Ruaya y Sagunto. Se Descubrieron restos que se corresponden con una construcción hidráulica de planta rectangular, que apareció repleta de cerámicas íberas y púnicas. También se localizó un pozo que contenía ánforas que podrían proceder de Ibiza, Cádiz o del norte de África, y una moneda cartaginesa de la época Bárquida. Según los arqueólogos, el entorno de la ciudad formaba parte de una ruta comercial de cerámica de lujo.

La ciudad de Valentia fue fundada en el año 138 a.e.c, por el Cónsul en Hispania D. Junius Brutus ("El Galaico"), como colonia romana, con el nombre de Valentia Edetanorum.
"Anno Urbis conditae DCXVI Junius Brutus cónsul in Hispania ist, sub Viriatho militaverunt, agros et loppidum dedit, quod vocatum est Valentia"
La fundó sobre una isla en medio del río Turia; estratégicamente situada para dominar el paso de la vía Heraclea, después Vía Augusta, y el triangulo formado por las poblaciones de Sagumtum (Sagunt), Saitabi (Xativa) y Edeta (Lliria). Ciudades de origen ibero. Más tarde demostró su poder estratégico en la guerra civil entre Sertorio y Pompeyo.
La ciudad fue poblada por unos 2000 militares auxiliares del ejercito romano licenciados que lucharon contra Viriato.

La ciudad fue destruida en el año 75 a.e.c. en el curso de la guerra entre Pompeyo y Sertorio. Guerra que tomo un carácter especialmente violento en Valencia la Vieja, la actual Riba-roja, por el control de las vías hacia la capital Tarraco (Tarragona) y el avance interior hacia Caesaraugusta (Zaragoza). En la excavación de la Almoina se han descubierto los restos descuartizados de varios soldados junto con sus armas, evidencia de lo que debió ser una escaramuza de la batalla.

La ciudad ralentizó su crecimiento y prosperidad durante 50 años. Valentia fue refundada en tiempos de Augusto, probablemente entre los años 5 a.e.c. y 5. De ahí las dos cámaras de gobierno, los veterani (los veteranos llegados de las licencias de Augusto) y los veteres (los supervivientes de los primeros colonos); como atestigua la famosa inscripción que define a Valentia "valentini veterani et veteres".

A partir del siglo I, Valentia recupera la dinámica de una ciudad prospera y comienza su expansión y sus grandes obras. Nuevos colonos atraídos por sus tierras ricas y vírgenes llegaron de todos los rincones del Imperio para comenzar una nueva vida. 

Desde la ciudad hasta el mar, Valentia estaba plagada de pantanos y marismas. Sin embargo los romanos sabían que era la mejor tierra de cultivo y supieron aprovechar el terreno. Comenzaron las grandes obras de desecación construyendo las primeras acequias o canales. Se parceló toda el área circundante, llenándose de ricas y suntuosas villas, que nada tenían que envidiar a las de Pompeya o la misma Roma.

La ciudad por su parte comenzó la construcción de grandes obras publicas, un foro nuevo, y el circo. Símbolo de la importancia y grandeza de sus ciudadanos. Otras importantes obras de infraestructura fue la construcción de un puerto fluvial y la canalización del agua desde la parte alta del Turia (Riba-Roja) hasta la ciudad. Favoreciendo el regadío también de sus tierras. Se puede decir sin miedo que fueron los precursores de las acequias y la huerta Valenciana.

La Valentia imperial tuvo tres barrios diferenciados, el sacro, el lúdico y el económico-social. Se calcula que tuvo una población cercana a los 5000.- habitantes.

En la segunda mitad del siglo III, de manera paralela al resto del Imperio, Valentia atravesó una etapa de crisis que marcó el inicio de un largo periodo de decadencia, a lo largo del cual la ciudad fue retrayendo su perímetro, se despoblaron barrios enteros, y se abandonaron las infraestructuras, síntoma de una relajación en el gobierno municipal. Desde mediados del siglo IV pudo existir una comunidad cristiana en la ciudad conformada en torno a la memoria del santo Vicente, martirizado aquí en el año 304.

Un siglo después, coincidiendo con las primeras oleadas de pueblos germánicos y con el vacío de poder dejado por la administración imperial, la iglesia asumió las riendas de la ciudad y los edificios de culto cristiano fueron reemplazando los antiguos templos romanos. En tiempos del obispo Justiniano, en el siglo VI, Valentia experimentó una cierta recuperación, frenándose por algún tiempo la degradación urbana y se celebró en ella un importante concilio regional. Con la invasión bizantina del sudoeste de la península en 554 la ciudad cobró una importancia estratégica, instalándose en ella contingentes militares visigodos y emprendiendo tareas de fortificación del antiguo circo romano. Tras la expulsión de los bizantinos en el 625 se inicia una etapa oscura, mal conocida por la historia y apenas documentada por la arqueología, que parece testimoniar un tono de vida urbana muy bajo.

 

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